Temen científicos de la Unam que haya varios ciclones más.
Varios huracanes tropicales de alta intensidad podrían impactar a la Península de Yucatán entre 2006 y 2007 debido a un fenómeno recién descubierto que correlaciona la llegada de ciclones a esta zona del país con la disminución de la actividad en el ciclo solar.
Investigadores universitarios afirman que esa correlación se observa nítidamente en casi toda la actividad ciclónica del siglo XX, y se confirma en los ciclones de los últimos cinco años.
Los científicos están preocupados porque esperan que el nivel más bajo de actividad en el ciclo solar ocurra precisamente entre 2006 y 2007.
“Si se cumple la teoría, entonces sufriremos más ciclones en la Península”, afirma Enrique Buendía Carrera, investigador del departamento de Teoría del Clima del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la Unam.
Buendía, junto con Jaime Alcalá Gutiérrez y Arturo González Hernández, investigadores del Instituto de Astronomía y Meteorología de la Universidad de Guadalajara y de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima, respectivamente, desarrollan una teoría según la cual a menor actividad solar, más ciclones en la Península de Yucatán.
Ciclo solar “El Sol tiene un ciclo solar que, en promedio, dura 11 años”, explican los investigadores.
“Ese ciclo tiene un mínimo y un máximo de actividad. En el máximo, el Sol se encuentra salpicado con manchas, llamaradas, y arroja millones de toneladas de nubes y gas electrificado a la Tierra.
“En el ciclo mínimo, las manchas solares son pocas. A veces pueden pasar días o semanas sin una mancha y las llamaradas solares disminuyen”.
Según los investigadores capitalinos, “las manchas solares son áreas relativamente obscuras sobre el disco del Sol, con un diámetro máximo aproximado de 37,000 kilómetros.
“Estas zonas se caracterizan por tener una temperatura menor que la temperatura de la superficie solar como un todo.
“También se han observado manchas solares de diámetros más pequeños, que generalmente se presentan en grupos de dos o más y en su conjunto producen un campo magnético de la misma intensidad que el generado por las manchas individuales”.
Según Buendía, desde 1969 investigadores norteamericanos percibieron que los mínimos cambios de manchas sobre la superficie del Sol durante el ciclo solar coincidían con la aparición de al menos un ciclón tropical que cruzaba a la Península de Yucatán.
En 1978, la NASA patrocinó una investigación que corroboró esa hipótesis. Buendía y sus colegas ampliaron el estudio y descubrieron que la fecha de los ciclones que afectaron a la Península de Yucatán en el siglo XX coincidió con la mínima aparición de manchas en el Sol, tal y como pasó en los años 1902, 1903, 1912, 1924, 1933, 1944, 1955, 1975, 1977 y 1996.
En esos años, los científicos estudiaron que cuando un ciclón tropical se desplazaba sobre el Mar Caribe durante julio, agosto y septiembre —época de pocas manchas solares—, los huracanes se orientaban con gran persistencia hacia el Oeste, hasta tocar tierra siempre en la península yucateca.
Huracanes “timoneados” Cuando los ciclones tropicales se generaron en el sur del Caribe, también en temporada de pocas manchas en el Sol, los científicos notaron que esos ciclones eran “timoneados” desde las alturas por una corriente en chorro que les proporcionaba un desplazamiento hacia el Norte, pero luego viraban hacia la Península. Esto se notó, sobre todo, en los meses de mayo y junio y en octubre y noviembre de los años 1913, 1933, 1934, 1964 y 1965.
Además, los investigadores observaron que si la época de pocas manchas solares coincidía en otoño e invierno, había la posibilidad de ciclones en septiembre, desplazándose hacia el Oeste u Oeste-Noroeste, como fueron los casos de los huracanes de los años 1902, 1912, 1924, 1944 y 1954.
Según Buendía, estos datos demuestran que justo en los años donde se manifiesta el mínimo de manchas solares —cada 11 años— hay por lo menos un ciclón tropical en la península yucateca.
Esta correlación no se dio, sin embargo, en 1986. Ese año las manchas solares fueron mínimas y sólo se registró la tormenta tropical “Danielle”, que originalmente se desplazaba directamente hacia la Península, pero luego perdió organización e intensidad y fue degradada a depresión tropical, disipándose posteriormente
De acuerdo con científicos de la Unam, entre 2006 y 2007 la actividad en el ciclo solar registraría su nivel más bajo, con el consiguiente riesgo de que se presenten más huracanes de alta intensidad.
Hace poco, los científicos descubrieron una correlación entre las manchas solares y la presencia de ciclones en la zona. Según ellos, al haber menos manchas, el riesgo ciclónico aumenta.
De acuerdo con el investigador Enrique Buendía Carrera, en algunas ocasiones un ciclón atraviesa la Península sin cumplir la condición de una existencia mínima de manchas solares, pero señala que se ha observado que estos casos se registran en periodos de incremento constante de máculas, que de pronto sufren un descenso brusco.
—Eso ocurrió con el huracán “Gilberto”, en 1988. Cuando tocó tierra el huracán, las 186 manchas existentes en el Sol se redujeron drásticamente a 74.
—Lo mismo ocurrió con “Claudette” en 2003. Las máculas bajaron de 167 a 61, y con “Isidoro”, de 144 a 87 —afirma el investigador.
Buendía explica que esto demuestra el vínculo entre la disminución de las manchas solares y la aparición de ciclones en la Península.
Desde hace cientos de años, los astrónomos han contado las manchas solares en ciclos de 11 años, en promedio.
Actualmente, al parecer, estamos en el comienzo de un nuevo ciclo con desaparición de manchas en el astro rey. El 24 de enero de 2004 el Sol apareció completamente limpio de manchas y eso mismo volvió a ocurrir el 11 y 12 de octubre.
“Esto es una señal de que el fenómeno solar está más cerca de lo que pensábamos”, indica.
—De hecho, la disminución de las manchas solares comenzó a principios de 2004 y bajó más en 2005, lo que podría explicar los huracanes de este año —añade.
Enrique Buendía Carrera y sus colegas se preguntan si esta coincidencia se repetirá en 2006, cuando se inicie el nivel de mínima actividad solar.—
Tomado del Diario de Yucatàn en la nota de ayer y hoy





maggy
26 de Octubre de 2005 a las 2:02 pm